domingo, 18 de septiembre de 2016

LA CUARTA PÁGINA


Historia y mito


Son dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado. La primera se basa en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional; el segundo quiere dar lecciones morales
Continúa la batalla por la historia. Y continuará, porque, como ha escrito Richard Rorty, la lucha por el relato del pasado es la lucha por el liderazgo político. Me atrevería a matizarlo: es la lucha por la legitimidad, tanto de líderes como de instituciones. Cuando la Biblia narra la creación del hombre en primer lugar y de la mujer a partir de la extracción de una costilla suya —porque “no es bueno que el hombre esté solo”—, está legitimando la postergación y sumisión del género femenino; como cuando relata el pecado original está justificando la obligación de trabajar.
Me objetarán: pero la Biblia no es un libro de historia; es una narración legendaria, es puro mito; son hechos que no están avalados por evidencia alguna; aceptarlos o no es un acto de fe. De acuerdo. Pero es que el mito, no lo olvidemos, fue el origen de la historia y ha seguido estando íntimamente unido a ella hasta hoy mismo —y en dosis nada despreciables—.
Llamamos mito a un relato fundacional (M. Eliade), que describe “la actuación ejemplar de unos personajes extraordinarios en un tiempo memorable y lejano” (García Gual). El mito versa sobre las hazañas y penalidades de unos héroes y mártires que son los padres de nuestro linaje. Su conducta encarna los valores que deben regir de manera imperecedera nuestra comunidad. No es historia, claro, porque no se basa en hechos documentados. Pero de ningún modo es un mero relato de ficción, al servicio del entretenimiento, pese a que su belleza formal también pueda hacerle cumplir esa función. Responde, por el contrario, a una pregunta existencial (Lévi-Strauss): narra la creación del mundo, el origen de la vida o la explicación de la muerte. Está basado en oposiciones binarias: bien/mal, dioses/hombres, vida/muerte. Expresa deseos —que el héroe intenta llevar a la práctica—, perversiones y temores —encarnados en monstruos—, e intenta reconciliar esos polos opuestos para paliar nuestra angustia. El mito es, en términos del psicólogo Rollo May, un “asidero existencial”, algo que explica el sentido de la vida y de la muerte. No es, en modo alguno, inocuo. Está cargado de símbolos, de palabras y acciones llenas de significado. Y tiene gran interés, como cualquier antropólogo sabe, para entender las sociedades humanas.
La Historia —con mayúscula, es decir, como rama del conocimiento, no como mera sucesión de hechos— es un género radicalmente diferente. Porque es un saber sobre el pasado; quiere estar regida por la objetividad, alcanzar el status de ciencia, como otros campos del conocimiento humano. Nunca será una ciencia dura, desde luego, comparable a la Biología o a la Química, ni tendrá el rigor lógico de las Matemáticas; ante todo, porque se basa en datos interpretables, de origen subjetivo normalmente; pero, además, porque en su confección misma tiene mucho de narrativa, de artificio literario (Hayden White). Quiere ser, sin embargo, una narrativa veraz, basada en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional. No es pura literatura de ficción (pese a los intentos de S. Schama).
El mito, en cambio, no busca, ni aparenta buscar, un conocimiento contrastado de los hechos pretéritos. Su objetivo es dar lecciones morales, ser vehículo portador de los valores que vertebran la comunidad. Desde el punto de vista político, su importancia se deriva, por tanto, de que crea identidad, de que proporciona autoestima. Los individuos que sufren una amnesia total carecen de identidad. Y las comunidades humanas, cuando aceptan o interiorizan un relato sobre su pasado común —un relato cargado de símbolos, como el mito—, construyen a partir de él todo un marco referencial, al que se llama cultura, en el que consiste su identidad colectiva y que proporciona estabilidad y seguridad a sus miembros.
Historia y mito son, por tanto, dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado. Y, sin embargo, pese a ello, hay que reconocer, para empezar, que la historia tuvo su origen en el mito; y que, además, tampoco puede evitar desempeñar la función de crear identidad y proporcionar autoestima. Porque, al relatar nuestro pasado, legitima ciertas propuestas políticas, bien como retorno a situaciones pretéritas idealizadas o como derecho a alcanzar antiguas promesas.
En el mundo contemporáneo, el posterior a las revoluciones liberal-democráticas, el sujeto de la soberanía por excelencia ha sido la nación. Consecuentemente, los libros de Historia se han reorientado para hacerlos girar en torno al sujeto nacional. Porque los Estados hoy existentes se consideran encarnación de esa nación o comunidad ideal y, para legitimarse, proyectan hacia atrás la existencia de aquella mucho más de lo que una mente crítica aceptaría. En el caso español, en los manuales escolares de Historia que se usaban cuando la gente de mi edad éramos niños enseñaban que Viriato había luchado por la “independencia de España” frente a las legiones romanas, en el siglo II antes de Cristo, o que, por esa misma causa y en época cercana, los habitantes de Sagunto y Numancia habían preferido suicidarse colectivamente a rendirse, ante la aplastante superioridad de los sitiadores cartagineses o romanos, los cuales, al entrar, solo encontraron cadáveres y cenizas. No importaba que Sagunto fuera una colonia griega ni que ninguna fuente histórica directa testimonie la muerte de todos sus habitantes; Tito Livio, al revés, consigna que Aníbal tomó la ciudad al asalto y Polibio dice que consiguió en ella “un gran botín de dinero, esclavos y riquezas”. En cuanto a los numantinos, resistieron, según Estrabón, heroicamente, “a excepción de unos pocos que, no pudiendo más, entregaron la muralla al enemigo”. Tampoco suele dedicarse un instante a reflexionar sobre si Viriato, “pastor lusitano”, podría comprender el significado del concepto de “independencia”, ni aun el de la palabra “España”, porque, en sus montañas de la hoy frontera portuguesa, difícilmente habría visto un mapa global ni tenido idea de que vivía en una península.
El historiador nacionalista —dan ganas de poner comillas al primero de estos dos términos— deja de lado todos esos datos porque lo único que le importa es demostrar la existencia de un “carácter español”, marcado por un valor indomable y una invencibilidad derivada de su predisposición a morir antes que rendirse, persistente a lo largo de milenios. Y digo bien milenios, porque el salto habitual, desde Numancia y Sagunto, suele darse hasta Zaragoza y Gerona frente a las tropas napoleónicas; y vade retro a aquel que se atreva a objetar, por ejemplo, que todo el territorio “español” —godo— se abrió sin ofrecer una resistencia digna de mención ante los musulmanes, tras una única batalla junto al Estrecho. Al historiador nacionalista le importa, en definitiva, dejar sentado, por usar términos que gustan al actual presidente del Gobierno, que España es “la nación más antigua de Europa”; o del mundo.
Como la imaginación de la que estamos dotados los humanos es, desgraciadamente, bastante limitada (pobres de nosotros de haberse hecho realidad aquello de “la imaginación al poder”), los topoi mitológicos son relativamente pocos; y se repiten. Volviendo a Sagunto y Numancia, hay que recordar que el caso canónico, mucho más conocido que el español, sobre una ciudad sitiada que decide inmolarse ante el imparable ataque enemigo, es el de la fortaleza judía de Masada, cuyos defensores se dieron muerte antes que rendirse a los romanos. El relato de Josefo, única fuente directa sobre el tema, menciona, de todos modos, algunas excepciones a aquel suicidio colectivo; y la evidencia arqueológica no ha aportado prueba alguna de la hecatombe. Pero no terminan aquí las imitaciones. Dos Historias de Galicia de mediados del XIX, las de José Verea y Aguiar y Benito Vicetto, incluyeron el episodio del Monte Medulio, donde los celta-galaicos, tras resistir heroicamente frente a la abrumadora superioridad romana, acabaron entregándose también a la orgía suicida. Eran los mártires que el galleguismo necesitaba en su despertar nacionalista.
Pero las otras versiones ibéricas de la mitología nacionalista que se disfraza de historia, tantas veces mimetizadas de la españolista, pueden dejarse para otra ocasión.

José Álvarez Junco es catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid. Su último libro es Las historias de España (Pons/Crítica).

24 comentarios:

Paula Fernández dijo...

Nos encontramos ante un texto primario ya que el narrador, José Álvarez Junco escribe el texto desde su opinión en primera persona. Es un texto de naturaleza histórica ya que el texto carece un carácter subjetivo, da directamente la opinión personal. Su contexto histórico está situado en el 2 de marzo de 2014, teniendo de autor a José Álvarez Junco. Este último nombrado, es un escritor e historiador español, que ha sido catedrático emérito de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Políticos y Sociales en la universidad Complutense de Madrid. Este autor tiene obras como: La Comuna en España, Siglo XXI, la ideología política del anarquismo español..pero en este caso nos encontramos frente a "Historia y mito: saber sobre el pasado o cultivo de identidades ", escrita en 2011 pero salió en el periódico del país el 2 de marzo del 2014. Es colaborador de "El País" y codirige el seminario de Historia Contemporánea del Instituto de Investigación Ortega y Gasset. Su obra ha sido analizada colectivamente en 2013 y después de esto, publicó en este periódico la obra de la que estamos hablando.En el texto habla, como dice el título de la diferencia entre el mito y la historia, siempre dando una opinión subjetiva. En este texto hace referencia a personas como Richard Rorty, M. Eliade, y García Cual. Habla de los estados actuales y de como han cambiado los libros de historia, y también el autor cuenta como eran sus libros de Historia cuando el era estudiante. Muestra una queja por este cambio ya que no esta de acuerdo que el historiador deje de lado hechos que para el son importantes, solo por centrarse en la existencia de un carácter español. Yo estoy de acuerdo con este texto ya que el autor muestra total sinceridad ante sus argumentos y su opinión y explica también el gran cambio que ha dado la educación respecto a los temas en los que se centran los libros.

Chloe Smeele dijo...

Nos encontramos ante un texto periodístico escrito por Jose Alvárez Junco. Publicado el 2 de marzo 2014 en el periódico El País. El texto se basa principalmente en dos conceptos, la historia y el mito. El autor nos quiere enseñar que ambas conceptos,a pesar de parecer muy distintos,tienen en común el hecho de acercarse a conocimientos relacionados con el pasado. En el mito podemos encontrar el origen de la historia, como podemos ver en el ejemplo que nos da el autor sobre la biblia y los primeros seres humanos, a partir de ahí comienzan los primeros acontecimientos históricos. El mito suele ser legendario y por lo tanto no puede ser considerado como algo real. La historia, al contrario, solo se basa en datos reales, los cuales son considerados subjetivos, ya que siempre suelen haber varios puntos de vistas a la hora de ser contadas las causas y las consecuencias de un acontecimiento por distintas personas.
Con respecto a eso nos pone como ejemplo la batalla que tuvo lugar en Sagunto y Numandia, la muerte de todos sus habitantes nos muestra que en estas épocas muchas cosas se basaban en los mitos, por lo tanto con esto nos quiere hacer ver como esta población para llevar a cabo esta acción se basó en los hechos heroicos que solían aparecer en los mitos.
También podemos observar como la historia se repite de una manera bastante semejante en muchos casos, ya que durante toda la historia han tenido muchas de batallas y luchas entre poblaciones con características semejantes, y todas normalmente solían tener el mismo fin, de aumentar el poder de una nación o de recuperar parte de su poder.
Podemos considerar los mitos como una de las pocas fuentes de las que tenían conociemientos las poblaciones anteriores a las nuestras y sobre todo al principio de la historia, los mitos eran por lo tanto uno de los pocos ejemplos que tenían para seguir en su dia a dia.

Andrea Martín dijo...

Este documento del periódico del Cais me ha dejado un tanto anonadada. En primer lugar, tengo que decir que estoy totalmente de acuerdo en lo que a la opinión de la Biblia se refiere, puesto que, en mi opinión, todas las escrituras de la biblia son puro mito que han hecho de nuestra vida un sin fin de preguntas con respecto a ''¿existe Dios, Jesús y la Virgen Aria de verdad? ¿O solo son puro mito que hace años se ha creado para ''poner tapadera'' a todo ese afán que tenemos los humanos por la búsqueda de un sentido por le que estamos vivos?'' En mi caso, mi puto de vista sobre la biblia se inclina mas a la segunda pregunta ya que el mundo es prácticamente imposible que se haya creado de la nada, por la elección de un ser superior para dar vida. La Biblia es, como dice el autor es una narración legendaria, es puro mito; son hechos que no están avalados por evidencia alguna; aceptarlos o no es un acto de fe.
Continuando un poco mas abajo, concretamente en el cuarto párrafo, hay algo que me inquieta bastante de las palabras de José Álvarez. El menciona que a la Historia no se le podría llamar ciencia en si, puesto que se basa en la interpretación de unos fragmentos de forma subjetiva y que nunca podría llegar a ser una ciencia en si comparable con la Biología o la Química. En este mundo, nada puede ser comparado con ninguna otra cosa, porque cada cual tiene su importancia. La Historia si puede llegar a ser una ciencia como la Biología o la Química, ya que también se encarga de averiguar o descubrir echos del pasado para en un futuro plasmarlos en hojas de papel y que chicos de mi edad o mas pequeños aprendan y sepan de su pasado. La Historia debería ser ya considerada como una ciencia mas porque siempre se le esta dando importancia a las ciencias que se consideran mas importantes, Biología, Química o Física, pero, ¿es que a caso con la Historia no se han descubierto también hechos importantes del pasado que han cambiado nuestra forma de pensar? Puede que se base en coger fragmentos de papel e interpretar, como dice José Álvarez, pero no se debería quitar prestigio a una ciencia que nos ayuda a comprender mejor las situaciones de hoy en día, nos educa y nos advierte de cierto modo de errores cometidos en el pasado que no es favorable hacerlos en el presente. Cada ciencia tiene su importancia, todas por igual, porque todas nos están ayudando a avanzar al futuro llevándonos por el camino correcto.
José Álvarez también comenta, según yo he querido entender, que la Historia se va modificando a lo largo de los años según como se quiera enseñar y lo que se quiera enseñar a los mas jóvenes. En esto estoy totalmente de acuerdo, porque quieran o no quieran siempre nos van a estar inculcando unas ideologías en nuestro colegio y eso nos lo reflejan muchas veces cuando nos enseñan que, por ejemplo, los políticos han hecho mucho por nosotros, para llegar a donde estamos, desde hace mucho tiempo. Hay padres que no esta de acuerdo en eso y se lo inculcan a sus hijos. Otro ejemplo de esto es el echo de que mucha gente piensa que el Rey no es necesario, pero sin embargo en el colegio nos inculcan desde que empezamos a estudiar que, por decirlo de alguna forma, nosotros sin el rey no somos nada.
En definitiva, y terminando con este comentario, en este documento se habla de cosas temas que son un poco tabú en esta sociedad. El significado del mito, que es para hacer una enseñanza de forma indirecta, la biblia que también forma parte del mito, o la Historia que se interpreta como que ha nacido del mito, cosa que no quito la razón, pero que a lo largo del tiempo ha ido avanzando ella sola con los sucesos que han ido ocurriendo.

Nazaniel Lopez dijo...

Bueno, en primer lugar vamos ha hablar acerca del autor de dicho texto, en este caso, el autor es Jose Álvarez Junco. Por otro lado podemos decir, que la época de la que habla dicho texto se remonta a mucho tiempo atrás, al origen de la historia para ser exacto.
Profundizando un poco más en el tema podemos hablar un poco sobre lo que trata este texto, para mi punto de vista, en primer lugar este texto nos esta hablando del origen de la historia, que tal y como dice el texto, la historia tuvo su origen en el mito.
En segundo lugar podemos también observar como se intenta buscar similitud entre la historia y el mito, pero rápidamente se desmiente ya que, aunque la historia ha tenido origen en el mito son géneros totalmente distintos, ya que la historia es una rama del conocimiento la cual se basa en hechos documentados y el mito es un relato fundacional, que describe "la actuación ejemplar de unos personajes extraordinarios en un tiempo memorable y lejano”.
Para ir finalizando podemos decir que este texto hace una pequeña crítica hacia como ha cambiado la información acerca de la historia, ya que los libros de historia cambiaron para hacerlos girar al sujeto nacional.
Y por último mi valoración personal acerca de este texto, es bastante positiva porque aparte que comparto ciertas cosas que se dicen, hay otras muchas que no tenia idea de su existencia, por ejemplo, una de las cosas que más me llamó la atención es que el origen de la historia se encontrara en el mito.

Realizado por: Nazaniel López Andrades 2º Bach

Inma Vargas dijo...

Este texto se titula ‘’ Historia y mito’’ y es de fuente secundaria ya que no pertenece al mismo momento en el que ocurrió, por lo tanto el tipo de texto es historiográfico ya que procede de un periódico el cual es el País, y además su naturaleza es cultural ya que habla de la historia y el mito. Este texto pertenece a España, y su fecha es el 2 de marzo de 2014 y su autor es José Álvarez Junco, un catedrático de Historia el cual estudio en la Universidad Compútense de Madrid y destina este texto a una mayoría como pueblo o país.
Este texto como podemos observar nos habla sobre la historia y miro, los cuales con dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado. Ya que como se habla en el texto, el mito es un relato fundacional el cual describe “la actuación ejemplar de unos personajes extraordinarios en un tiempo memorable y lejano” y además versa sobre las hazañas y penalidades de unos héroes y mártires que son los padres de nuestro linaje. Su conducta encarna los valores que deben regir de manera imperecedera nuestra comunidad. El mito no busca, ni aparenta buscar, un conocimiento contrastado de los hechos pretéritos. Su objetivo es dar lecciones morales. Y sin embargo la historia es otro concepto totalmente distinto ya que es un saber sobre el pasado que quiere estar regida por la objetividad y alcanzar el estatus de ciencia, como otros campos del conocimiento humano, además de que se basa en datos interpretables, de origen subjetivo normalmente. Quiere ser, una narrativa veraz, basada en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional.
Por lo tanto historia y mito son, dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado.
Inmaculada Vargas Ortuño

francisco bermudez dijo...

Este texto está realizado por José Álvarez Junco actual catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, esta publicación se encuentra recogida en el periódico El Pais, en la fecha del 2 de marzo de 2014.

Este relato nos intenta mostrar dos explicaciones y diferencias que existen entre estas dos palabras: Historia y Mito.
Su idea principal es que la Historia son datos recogidos del pasado a través de documentos o libros que a su vez no podrá ser tan veraz como por ejemplo las matemáticas.
Su otra idea principal es que el Mito por el contrario no intenta encontrar respuestas a las cosas que sucedieron en el pasado, a través de las lecciones morales dadas del mito, surge una cultura que servirá de seguridad y autoestima hacia la comunidad.

A través del Mito se construye un marco al que le podríamos llamar Historia, de esta manera la Historia tiene su origen en el Mito.

La fortaleza judía de Masada decide inmolarse antes que rendirse ante el ataque enemigo que eran romanos, esto es propio del nacionalismo ya que estos valores de invencibilidad e indomabilidad son los que caracterizaron a la comunidad.

Alexandra Elena dijo...

Este documento es un texto histórico escrito por José Álvarez Junco el 2 de Marzo de 2014 y publicado en el periódico el País. En este texto podemos resaltar que las ideas principales son la diferencia entre mito e historia y como cada uno de ellos destacan por algo diferente. Los mitos cuentan sobre los héroes, la creación del mundo, la explicación de la muerte y sin embargo estos no son historia, solo pretenden dar lecciones morales. La historia es aquella que contiene múltiples conocimientos del pasado pero no llega a ser una ciencia pura. Esta tuvo su origen en el mito y se basa en datos interpretables.
Las ideas secundarias que podemos observar son: la definición que José Álvarez tiene sobre la Biblia donde dice que esta no es un libro de historia sino un mito porque no tiene las pruebas necesarias para demostrar todo lo que en ella se cuenta y la otra idea secundaria es la nación donde añade ejemplos ocurridos que están relacionados con esta y ver la historia que ha habido anteriormente.
El autor con este texto ha pretendido que veamos el significado de mito e historia y como la historia esta basada en hechos reales y el mito también aunque este añade parte de ficción para conseguir enseñar una lección moral.
La historia durante años nos ha servido para conocer aquellos acontecimientos ocurridos en el pasado y que tanto han marcado en nuestro país o en cualquier otro. Gracias a ella conseguimos obtener un amplio conocimiento de lo ocurrido y también con ella aprendemos que estuvo mal en aquellas épocas hacer y que estuvo bien. Los mitos en cambio son simples relatos que narran hechos de tal manera que se crean en ellos pero estos no son verdaderamente una historia que haya existido o vaya a existir.
A mí parecer a lo largo de nuestra vida resulta esencial y beneficioso adquirir una serie de conocimientos que nos puedan ayudar y ser útiles, y la historia puede ser uno de esos conocimientos.

Noticias Alhaurín el Grande dijo...

Es un texto escrito por José Álvarez Junco y publicado en el diario El País el 2 de marzo de 2014,la idea principal de este texto es que notemos la diferencia entre Historia y Mito mediante múltiples ejemplos y nombramientos a temas relacionados y haciendo referencia también a otros autores,es un texto secundario puesto que para nombrar las diferencias entre Historia y Mito narra otras historias y temas del pasado,y según al contenido que utiliza parece político y social puesto que comienza con la política de ahora "como ha escrito Richard Rorty, la lucha por el relato del pasado es la lucha por el liderazgo político. Me atrevería a matizarlo: es la lucha por la legitimidad, tanto de líderes como de instituciones" y continua nombrando a la sociedad "Como la imaginación de la que estamos dotados los humanos es, desgraciadamente, bastante limitada (pobres de nosotros de haberse hecho realidad aquello de “la imaginación al poder”)".
En este relato el autor se pone muy del lado de que la Historia nace a partir del Mito,el cual es muy buen punto de vista desde mi opinión porque sino hubiese empezado todo con los mitos que era con lo que querían dar explicación a todo no hubiera continuado con la historia que hoy dia conocemos de tanto que ha ocurrido a antepasados nuestros.

Francisco Zea García

Antonio Perez dijo...

La idea principal de este texto es explicar lo que es un mito y la Historia como rama del conocimiento. También nos muestra las diferencias de ambos, puesto que son dos formas de acercarse al pasado, pero la Historia lo hace basándose en pruebas documentales que confirmen la veracidad de los hechos. Pero a la vez estos dos términos no pueden separarse, puesto que la Historia comienza con un mito.

La conclusión final es que los historiadores manipulan la historia y batallas que ha habido a lo largo del tiempo para aportar al pueblo seguridad, y en cierto modo mantener al gobierno orgulloso con la historia de España.

Alicia Burgos Sanchez dijo...

Historia y mitos.

Este texto es de fuente secundaria e historiográfica ya que es una publicación de un periódico.
La naturaleza del texto es ideológica porque nos habla sobre las ideas que se tiene de la historia y de los mitos.
Fue publicado el 2 de Marzo de 2014 en el periódico El País.
El autor es José Álvarez Junco, catedrático de historia en la universidad complutense de Madrid, uno de sus último libros escrito es "Las historias de España".
El texto va dirigido a toda la población en general.

Este texto lo que nos quiere hacer ver son las dos formas distintas que hay del conocimiento del pasado.
En primer lugar la historia que se basa en las pruebas documentales y en segundo lugar los mitos que quieren dar lecciones morales.
Este texto nos demuestra que la lucha por la historia continúa y continúa por el liderazgo político.
En el texto el autor nos dice que la Biblia no es un libro de historia sino que son mitos, pero que a su vez los mitos fueron los que originaron la historia.
Nos cuenta que los mitos no es historia porque no se basa en hechos documentales, pero que tampoco es un relato de ficción ya que narra muchos cosas de la vida actual y están llenos de significado.
Al hablarnos de la historia el autor nos dice que es totalmente diferente a los mitos ya que la historia quiere llegar alcanzar el estatu de ciencia aunque nunca será una ciencia dura debido a que se basa en datos interpretables.
En cambio el mito lo que quiere es dar lecciones morales, crear identidad y proporcionar autoestima.
Por lo que historia y mito son cosas totalmente diferentes aunque no podamos olvidar que la historia derivó del mito.

En mi opinión el texto nos relata las verdades diferenciadas y semejanzas entre mito e historia que en la mayoría de los casos se pueden confundir pero debemos tener muy en cuenta todas estas particularidades para no caer en ese error.

Julia Solano dijo...

Comentario de texto Historia y Mito
Este texto pertenece al libro Historia y Mito, escrito por José Álvarez Junco. Se trata de un texto secundario e historiográfico, debido a que el periódico El País ha cogido este fragmento del libro original.
Este texto hace referencia a la sociedad y a la política de España. La mayor parte del texto es crítica. La propia introducción del texto es una crítica a la Biblia porque dice que está formada por un conjunto de mitos que no resultan fiables, y añade que esta tiene muchas partes ilógicas y que aprueban que el género femenino sea sumiso.
Luego, comienza de forma global explicando la diferencia entre Mito e Historia, diciendo que su distinción se debe a que el Mito no es historia como ciencia porque no tiene pruebas exactas que lo contrasten, aunque no por ello son ficción, y explicando que la Historia es una ciencia que se basa en hechos fiables, aunque no sea una ciencia tan rígida como las demás porque cada persona puede interpretarla de una forma distinta, pero que aun así la Historia pretende ser racional. Luego, opina que lo que tienen en común es que con ambas formas se conoce el pasado, y reconoce que la Historia tiene su origen en el mito.
Al adentrarnos en el meollo del texto descubrimos que él ve que en el mundo contemporáneo la nación es el sujeto de la soberanía, y que los libros de Historia se proyectan hacia este sujeto para darle una mayor relevancia. Añade que los Estados utilizan la historia pasada para justificarse con un ejemplo de España, el de Viriato y la independencia de España.
Ya en los tres últimos párrafos insinúa que la intención de los historiadores nacionalistas es quedar bien con el Gobierno y que la imaginación de los humanos es limitada y por ello los pocos tópicos mitológicos se repiten.
El autor, José Álvarez, es escritor e historiador español y ha sido catedrático emérito de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Políticos y Sociales en la Universidad Complutense de Madrid. Ha escrito varios libros y ha obtenido el premio Fastenrath, con el cual se galardona a escritores españoles.
José pretendía hacer con este escrito una gran crítica a la situación actual de los Estados y a las personas que tienen como objetivo quedar bien con el Gobierno en vez de centrarse en las cosas que deberían. También alude a que los humanos no nos reinventamos y vivimos en la comodidad usar los tópicos mitológicos que ya existen.

maria sanchez fernandez dijo...

Es un artículo publicado en el periódico El País el 2 de marzo de 2014, por José Álvarez Junco y es catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid.
El tema principal de este artículo es como obtener información del pasado a través de dos métodos de la historia y del mito. Una de las principales diferencias al captar la información del pasado entre la historia y el mito, es que la historia se basa en los hechos documentados y el mito no. Pero como dice en el artículo sabemos que la historia tiene su origen en el mito.
Por eso muchas veces aparecen en la historia cosas que son contadas desde el punto de vista de persona con unos ideales y eso no tiene por qué haber pasado realmente. Por eso se dice que la historia tiene origen en el mito.

Isabel Aragón García dijo...

Este documento fue escrito por José Álvarez Junco, catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, y se publicó en el diario nacional El País el 2 de marzo del 2014. José trata de aclararnos la diferencia entre historia y mito, dos formas distintas de acercarse al conocimiento del pasado. Un mito es un relato fundacional, pero la historia es un saber sobre el pasado, eso nos quiere decir José. Después nos dice qué surgió antes, si el mito o la historia, José nos contesta con seguridad que el mito va antes que la historia porque la historia intenta asignar a una sociedad de injusticia y autoestima igual que el mito.

antonio perez gomez dijo...

Con este texto el autor intenta hacernos ver que aunque la diferencia entre mito e historia son enormes,no existiría uno sin el otro, puesto que "el mito, no lo olvidemos, fue el origen de la historia y ha seguido estando íntimamente unido a ella hasta hoy mismo"
El mito no busca la verdad,sino dar lecciones morales mientras que la historia quiere basarse en en pruebas documentales que se interpreten de forma racional pero cuando un grupo de personas cree (tiene fe)en un mito, a partir de el se crea la cultura .
José Álvarez nos hace darnos cuenta de que en ocasiones no nos podemos fiar plenamente de la historia que nos cuentan, puesto que según el historiador del que se trate, puede manipular la información para darle mas importancia a su nación y hacernos creer algo que no es cierto.Como es el caso de Mariano Rajoy, afirma que España es la nación más antigua de Europa.
Pienso como José Álvarez, la lucha por el relato del pasado es la lucha por el liderazgo político, ya que un político no puede pretender gobernar y dirigir un país sin conocer su historia y por las etapas que ha pasado hasta la actualidad, para no volver a repetir las malas decisiones

Nancy Mae Burgess dijo...

En el artículo Historia y mito del autor José Álvarez Junco publicado en el país el 2 de marzo de 2014 comenta que la historia y el mito son dos formas diferentes de conocer el pasado. Estoy de acuerdo con la postura del autor porque es cierto que el mito es una interpretación sin base teórica sobre hechos que han pasado. En cambio la historia en sí, habla de acontecimientos pasados en la historia que son hechos fehacientes y puede ser constatados con documentos oficiales.

Cristian Fernandez dijo...

Naturaleza del texto: Trata de un texto historiográfico
Circunstancias espacio-temporales: Escrito el 2 de Marzo del 2014
Autor: José Álvarez Junco

El autor de este texto los que nos quiere mostrar principalmente es la diferencia que existe entre el conocimiento del pasado a través de la historia y del mito.
Son radicalmente distintas la historia nos muestra el pasado de forma más objetiva y el mito lo que nos da son lecciones morales basadas en historias protagonizadas por personajes heroicos y normalmente ficticias. Pero no hay que olvidar que la historia procede del mito y ambas nos dan una noción diferente del pasado. Existen numerosas historias de la miología nacionalista que se disfrazan de historia pero realmente no sabemos si esos mitos son reales o ficticios.

Sinceramente pienso que la historia no se puede explicar a través de la mitología ya que pueden que sean o no hechos verídicos, pero creo que a través de los historiadores actuales se pueden lograr la búsqueda de muchos nuevos datos históricos pero siempre habrá información imposible de alcanzar por el ser humano.

Cristian Fernández Maldonado, 2 Bach Ciencias

juan miguel perez doblado dijo...

Historia y mito, dos conceptos diferentes pero con algo en común,el acercamiento al pasado.
se trataba al hombre con mucha mas prioridad que a la mujer.Entendemos por mito los relatos en los que se narran las hazañas de unos personajes cuyos inculcan unos valores, pretenden dar lecciones morales. Sin embargo la historia no son mas que documentos que desarrollan el pasado.Gracias al mito existe la historia.
En muchos de los antiguos manuales de historia, se exponía a Viriato como el luchador por la independencia de España, en la que los habitantes de algunas ciudades preferían suicidarse antes que rendirse, y así era, los romanos y cartaginenses solo encontraban cuerpos calcinados.Por el contrario, Tito livio era en este caso el más poderoso al conseguir numerosas riquezas y esclavos. Pero esto es lo de menos, lo que había que destacar era que existía el carácter español, y, ¿qué quiere decir esto? pues que los habitantes persistían y persistían por esa independencia española llegando el punto en el que les daba igual morir, pero jamás de dejarían ganar.En numerosos casos han destacado el tema del "suicidarse antes que rendirse" como oposición a asuntos graves y perjudiciales para los habitantes.

Yeray Dc dijo...

Historia y mito

Este comentario crítico va enfocado al articulo que apareció en el diario “ El País”, el 2 de Marzo de 2014 , escrito por el historiador español José Álvarez Junco que  es catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid y también escritor cuyo último libro se llama “Las historias de España”

Álvarez Junco se apoya en un escrito que publica Richard Rory que habla de la lucha que existe por el relato del pasado entre los términos historia y mito. También comenta y pone de ejemplo que la Biblia es un relato legendario ya que explicaba hechos como la creación del hombre pero no son justificados ni documentados. Uno de los hechos que se narran en este texto considerado como sagrado es cuando Jesucristo convierte el agua en vino en una boda. Todo esto para criticar de alguna manera la forma de los mitos y considera y asegura que un mito solo pretende dar lecciones y enseñanzas a la humanidad mediante hechos protagonizados por seres extraordinarios o mártires

Alvarez Junco también critica de agua forma el término de historia y lo define como la rama del conocimiento que a contrario del mito, está justificado y documentados por hechos que se habían producidos en tiempos anteriores.

También comenta que numerosos libros de historia se habían reorientado de alguna forma para que los Estados y naciones de alguna forma saliesen ganando. Pone de ejemplo cuando Viriato lucha por la independencia de España y cuanto la población de Sagunta y Numancia deciden suicidarse antes de rendirse

Alvarez llega a la conclusión por así decirlo de que la historia y el mito son procesos diferentes pero que se llegan a la misma conclusión y si no llegasen ambos , por lo general, estarían ciertos

Por último critica a la mente humana diciendo que la imaginación es limitada ya que tienen os mitos los mismos tópicos.

Pienso apoyando en este articulo que la batalla la está ganándola historia por ventaja ya que el mito poco a poco va perdiendo sufuerza y va quedando en cosa de creencias y fe.

Geray Donaire Cabrerizo 2º Bach Ciencias 20-09-16

juan antonio gallego garcía dijo...

Para comenzar nuestro comentario sobre el texto debemos decir que se trata de un artículo periodístico publicado el 2 de marzo de 2014 en el diario El País por José Álvarez Junco.

En este artículo se hace una comparativa crítica sobre la historia y el mito, y su lejanía a la hora de acercarse al conocimiento del pasado, con sus radicales formas de hacerlo, como indica el autor la historia lo hace mediante pruebas documentales que se interpretan por esquemas racionales y el mito lo hace dando lecciones.

El autor hace una comparación en el texto entre el mito y la Historia como rama del conocimiento, y la forma de ambas de relatar el pasado. Cuenta que siempre ha existido y existirá una batalla por la historia y relatar el pasado, ya que esto implica liderazgo político o institucional. Para hacer la crítica al mito acude a un gran mito a lo largo de la historia según el autor y con el que estamos de acuerdo, ya que como explica el autor lo que narra esta misma no está contrastado por evidencia alguna y creerlo es cuestión de fe. El autor además dice que el mito fue el origen de la historia y que hasta el día de hoy sigue estando muy íntimamente unido a la historia, refiriéndose como mito a la Biblia, porque en la actualidad siguen existiendo miles y miles de creyentes de ésta.

El autor hace una comparativa en la que explica que la Historia quiere estar regida por la objetividad y se basa en hechos interpretables, de origen subjetivo normalmente, y también dice que la Historia quiere ser una narrativa veraz basada en pruebas documentales. Y esto lo compara con el mito que simplemente se basa en dar lecciones morales e inculcar unos valores a seguir por la comunidad, esto conlleva a que se cree una identidad colectiva(un pasado común) y esto proporciona estabilidad y seguridad a sus miembros.

Con toda esta comparativa y varios explicaciones de sucesos míticos el autor quiere llegar a la actualidad en la que pone de ejemplo España, y explica que esa identidad, ese pasado común que crean los mitos pues en la actualidad ha derivado en el poder de la nación, que viene siendo la existencia de un carácter español marcado por un valor indomable y una invencibilidad de morir antes que rendirse frente a guerras, esto es lo que critica el autor, ya que existen historiadores nacionalistas que lo único que les preocupa es no molestar al presidente diciendo que ese carácter español no existe, para ello estos historiadores borran milenios de pasado de la nación española, cuando los españoles se rendían frente a los romanos sin oposición alguna o contra las tropas napoleónicas. Por eso el autor hace una crítica hacia estos "historiadores" que borran milenios de historia española por su único interés dejar a España como la nación más antigua de Europa, o incluso del mundo.

Respecto a su crítica de estos historiadores nacionalistas podemos decir que estamos prácticamente de acuerdo, porque aunque seamos españoles no debemos creernos más que ninguna otra nación y la historia es contrastable, no podemos borrar parte de la historia española solo por el más puro interés e creernos la nación más antigua de Europa o del mundo, lo que sucedió en el pasado no se puede cambiar en el presente por ser más que otras naciones. Estamos también de acuerdo en que la Biblia es un mito puro, ya que lo que cuenta no son hechos verídicos y contrastables, sino que se dedica a dar lecciones de lo que es un buen y un mal comportamiento, y a enseñar según la religión cristiana los valores a seguir.

Creemos también que no se deben borrar ni manipular nunca hechos históricos, ya sea por intereses políticos, nacionales u otra índole, lo sucedido y contrastado no debe ser ocultado aunque no nos convenga por nuestro interés como nación.

Alejandro Garrido dijo...

Estamos ante un artículo, publicado en el periódico El País el 2 de marzo de 2014.El autor de este artículo es José Álvarez Junco(catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid).En este artículo la idea principal es la diferencia entre Historia y Mito:

Según este artículo podemos definir mito como un mero relato de ficción, al servicio del entretenimiento, pese a que su belleza formal también pueda hacerle cumplir esa función, en cambio, no busca, ni aparenta buscar, un conocimiento contrastado de los hechos pretéritos. Su objetivo es dar lecciones morales. Y, la Historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método, el propio de la ciencia.

Por lo tanto la historia y el mito son dos formas distintas de acercarse al conocimiento del pasado. Pero hay que reconocer que la historia tuvo su origen en el mito.

Máriam Gutiérrez Manzanares dijo...

Buenas, mi nombre es Máriam Gutiérrez y voy a comentar el texto anterior.
Se trata de un texto de fuente primaria y por tanto de tipo histórico pues procede de fuente directa. La naturaleza del texto es social - ideológico, puesto que nos habla principalmente de la diferencia entre el mito y la Historia. Este texto ha sido escrito por José Álvarez Junco, un escritor e historiador español, que ha sido catedrático emérito de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Políticos y Sociales en la Universidad Complutense de Madrid, el 2 de marzo de 2014, y publicado por El País, además, este texto va dirigido a una mayoría (pueblo o país).
Si hablamos de lo que quiere dar a conocer el texto, destacamos claramente la diferencia entre mito e Historia, pues el mito versa sobre las hazañas y penalidades de unos héroes y mártires que encarnan los valores que debe regir nuestra comunidad. Mientras que la Historia no se basa en hechos documentados, pero de ningún modo es un mero relato de ficción. Además, el mito narra la creación del mundo, el origen de la vida o la explicación de la muerte, y está basado en oposiciones binarias. Está cargado de símbolos, de palabras y acciones llenas de significado y tiene gran interés para entender las sociedades humanas. La Historia, sin embargo, es un género radicalmente diferente. Es un saber sobre el pasado que quiere estar regida por la objetividad y alcanzar el status de ciencia, como otros campos del conocimiento humano.
Para finalizar, me gustaría expresar mi valoración personal, y es que comparto la opinión de José Álvarez, no sólo sobre las diferencias entre mito e Historia, sino también mientras menciona que la Biblia narra la creación del hombre en primer lugar y de la mujer a partir de la extracción de una costilla suya. Ahí está legitimando la postergación y sumisión del género femenino; como cuando relata el pecado original está justificando la obligación de trabajar. Me ha parecido un buen ejemplo por dos motivos, pues nos hace ver que no es sólo ahora, sino desde los orígenes, que la mujer haya estado sometida a un segundo plano por el hombre, y que no es tan grande la diferencia entre Historia y mito como parece, pues la Biblia no es un libro de historia; es una narración legendaria, y es puro mito; son hechos que no están avalados por evidencia alguna y aceptarlos o no es un acto de fe. Además recordamos, que el mito fue el origen de la historia y ha seguido estando íntimamente unido a ella hasta nuestros días.

Cristina Cortes Bellido dijo...

Este texto está hecho el 2 de Marzo de 2016 y fue publicado en el periódico El País.
El autor es José Álvarez Junco, el cual es un escritor e historiador español, que ha sido catedrático.
El texto trata sobre las diferencias que hay entre la Historia y el Mito, ya que las dos son diferentes formas de acercarse al pasado, pero el Mito trata más sobre personajes extraordinarios y narra las hazañas de un héroe y la Historia trata sobre un saber del pasado, es decir, está basada en pruebas documentales.
Después, el dice que al historiador nacional solo le importa usar términos como “España es la nación más Antigua de Europa”.
Me ha parecido interesante este documento, ya que te explica bastante bien lo que es la Historia y diferenciándola de un mito.
Realizado por:Cristina Cortés Bellido 2ºBach

Fran García Guerrero dijo...

Este documento trata sobre dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado. La primera se basa en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional, el segundo quiere dar lecciones morales. Su autor es José Alvarez Junco que es catedrático de historia en la universidad complutense de Madrid. Este articulo fue escrito en el periódico "El País" en la fecha del 2 de marzo de 2014.
En primer lugar nos habla sobre la comparacion de la historia con el mito diciendo que la historia es un género radicalmente diferente porque es un saber sobre el pasado. Nunca será una ciencia como biología o química o matemáticas. El mito es cambio no busca ni aparenta buscar un conocimiento contrastado con los hechos pretéritos. Su objetivo es dar lecciones morales.
Historia y mito son dos formas radicalmente distintas de acercarse al conocimiento del pasado y sin embargo hay que reconocer que la historia tuvo su origen en el mito. El siguiente párrafo nos dice sobre como el autor estudiaba historia en su época que nos cuenta que era muy diferente de la de ahora, antes la historia en el tiempo que él la estudiaba estaba muy modificada.
El historiador nacionalisra dejó de lado esos datos porque lo único que le importa es demostrar la existencia de un caracter español marcado por un valor indomable y una innvencibilidad derivada de su predisposición a morir antes que rendirse
En mi opinión estoy muy de acuerdo con el autor porque pienso que el pasado se modifica de modo que resulte mejor para tí y quede mejor desde tu opinión.

Maria Del pino dijo...

Estamos ante un documento periodístico, ya que es una publicación del periódico nacional llamado El país. Este documento se publicó el dos de marzo del año 2014, por el catedrático de Historia, José Álvarez Junco.
El tema principal del documento se basa en dos conceptos muy parecidos para la sociedad pero muy diferentes el uno del otro: La historia y el mito.
La historia es un conocimiento sobre el pasado pero regido por la objetividad. Llega a considerarse una ciencia más sobre el estudio de los hechos sucedidos en nuestro pasado, a nivel económico, social y político. Algo muy importante que el autor nos comenta es que la historia está basada en pruebas documentales que se interpretan a la luz de un esquema racional. Y eso es una de las principales diferencias entre la historia y el mito.
Por otra parte los mitos describen comportamientos ejemplares de personajes extraordinarios pertenecientes al pasado. No está basado en pruebas documentales. A veces se malinterpretan con historias fantásticas para el entretenimiento de la sociedad, pero la realidad es totalmente otra. Responde a preguntas tan existenciales, como el origen del mundo o la explicación de la muerte.
En conclusión, la “batalla” entre la historia y el mito seguirá sucediendo siempre. Porque son dos formas distintas de conocimiento de nuestra historia, y los dos completamente válidos .